Querido Cuco:

El newsletter de Ceci Maugeri


Esto no es un newsletter.

Es un espacio para entrar en diálogo con la sombra.

Hay una frase de Clarissa Pinloka Estés que me quedó tatuada en el cerebro:

Ella dice que, para permitir que muera el viejo yo y nazca el nuevo yo instintivo hay que establecer las mejores relaciones posibles con las peores partes de una misma.

Es decir, ser amables con las cosas que guardamos en la sombra.

(Que no son necesariamente negativas).

Las mandamos ahí porque nos da vergüenza, miedo o culpa.

No las queremos ni ver por la sensación que nos causa.

La frase que tengo tatuada es una bisagra entre vivir autoexplotada y ser, al fin, salvaje y libre.

Hasta hace poco, yo sabía reconocer mi lado oscuro pero mantenía unas relaciones muy hostiles. Nos llevábamos a las patadas.

Sí, le decía “el cuco”, como para ser simpática y aligerar un poco el peso de tener que hablarle.

Pero después de hacer todo un proceso para conectarme con mi corazón, empecé a ver la sombra de manera diferente.

El cuco no está ahí para hacerme la vida imposible. Todo lo contrario: me ofrece un montón de posibilidades. Si tengo el coraje de tomarlas, claro.

La vergüenza, el miedo y la culpa pasaron a ser indicadores de cuándo una historia es digna de ser contada.

Cuanto más alta es esa sensación, más urgente se vuelve mi necesidad de sacar a la luz lo que hay en las sombras.

Y así vamos dialogando.

Y lo que antes me impedía escribir y compartir mis historias, ahora es lo que me enciende y me da el combustible para hacerlo.

Si vos también querés tener las mejores relaciones posibles con las peores partes de vos misma, te invito a leer las cartas a mi cuco.

Estoy segura de que se va a entender bárbaro con el tuyo.