Mimoso, de Silvina Ocampo

Mimoso, de Silvina Ocampo

    Desde hacía cinco días Mimoso agonizaba. Mercedes con una cucharita le  daba leche, jugo de frutas y té. Mercedes llamó por teléfono al embalsamador,dio la altura y el largo del perro y pidió los precios. Embalsamarlo iba a costar casi un mes de sueldo....
Voz en el teléfono, de Silvina Ocampo

Voz en el teléfono, de Silvina Ocampo

No, no me invites a casa de tus sobrinos. Las fiestas infantiles me entristecen. Te parecerá una macana. Ayer te enojaste porque no quise encender tu cigarrillo. Todo está relacionado. ¿Que estoy loco? Tal vez. Ya que nunca puedo verte, terminaré por explicar las...
La casa de azúcar, de Silvina Ocampo

La casa de azúcar, de Silvina Ocampo

Las supersticiones no dejaban vivir a Cristina. Una moneda con la efigie borrada, una mancha de tinta, la luna vista a través de dos vidrios, las iniciales de su nombre grabadas por azar sobre el tronco de un cedro la enloquecían de temor. Cuando nos conocimos llevaba...
Permiso de hablar, de Silvina Ocampo

Permiso de hablar, de Silvina Ocampo

Las voces se anunciaban por medio de una maravillosa distribución de colores. No sé si eran eléctricas o simplemente naturales. Antes de que prohibieran las voces, la ciudad quedaba casi a oscuras e inmediatamente reverberaban las luces rojas, verdes, violetas,...
El vestido de terciopelo, de Silvina Ocampo

El vestido de terciopelo, de Silvina Ocampo

El vestido de terciopelo Sudando, secándonos la frente con pañuelos, que humedecimos en la fuente de la Recoleta, llegamos a esa casa, con jardín, de la calle Ayacucho. ¡Qué risa! Subimos en el ascensor al cuarto piso. Yo estaba malhumorada, porque no quería salir,...